miércoles, 26 de mayo de 2010

The girl with the broken smile

Estaba allí, apoyada en la barandilla de aquel puente, mirando al vacío sin apenas pestañear, ya notaba los ojos irritados y llenos de lágrimas. Miraba como pasaban los demás, como se reían, como se abrazaban y caminaban entre juegos. Miraba a los coches y pensaba en sus ocupantes y en cómo serían sus vidas. Imaginaba historias y anécdotas. Imaginaba otra vida. Su otra vida.
Se le había roto la sonrisa... y no sabía porque.


She will be loved - Maroon 5

"Hermosa reina de sólo dieciocho, tenía algún problema con ella misma.
Él estaba siempre allí para ayudarla pero ella siempre perteneció a otro.
Conduje millas y millas y acabé en tu puerta. Te he tenido tantas veces... pero de alguna forma quiero más.
No me importa pasar cada día fuera, en tu esquina, bajo la lluvia, buscando a la chica con la sonrisa rota para preguntarle si quiere quedarse un rato. Y ella será amada, ella será amada.
Toca en mi ventana, llama a mi puerta, quiero hacerte sentir hermosa. Sé que suelo hacerte sentir insegura pero eso ya no importa.
No siempre hay arcoiris y mariposas, son los compromisos los que nos mueven.
Mi corazón está lleno y mi puerta siempre abierta, puedes venir siempre que quieras.
No me importa pasar cada día fuera, en tu esquina, bajo la lluvia, buscando a la chica con la sonrisa rota para preguntarle si quiere quedarse un rato. Y ella será amada, ella será amada.
Sé donde te escondes, sola en tu coche. Sé todo lo que hace que seas quien eres. Sé que un "adios" no significa nada, vuelves y me ruegas que te coja cada vez que te caigas.
No me importa pasar cada día fuera, en tu esquina, bajo la lluvia, buscando a la chica con la sonrisa rota para preguntarle si quiere quedarse un rato. Y ella será amada. Será amada. Será amada. Será amada.
No me importa pasar cada día fuera, en tu esquina, bajo la lluvia.
Trata de decir adios."

I love Adam Levine...

[Necesito ya el momento Lambrusco & PopCorn]


BuonanottE*

martes, 18 de mayo de 2010

Extraterrestres y Esquimales

Enciende el motor y arranca por fin. Ha sido muy divertido, tenía muchas ganas de estar con ellos.


Sonríe. Raúl y Álvaro no han parado de discutir como siempre, pero en realidad no pueden estar el uno sin el otro y Alejandro siempre le da un toque de madurez al asunto.
Raúl. Le conoce a la perfección y ha conseguido que le contara absolutamente todo, incluso cosas que él mismo no sabía.
No me ha gustado nada como han hablado de Patricia... puede que sea una consentida, ¡pero ellos no la conocen!
Siempre había intentado quedar con los chicos y con Patricia a la vez pero ella no había puesto mucho de su parte y solo logró convencerla en un par de ocasiones. Eran diferentes, muy diferentes. Como si llegasen de planetas lejanos... ¡eso era! Sus amigos y su novia eran extraterrestres y ni siquiera sabían de la existencia del planeta del otro.
Sí, llevan razón, tengo que hablar con ella. De todo. De nosotros y de nuestras vidas, tanto en conjunto como en solitario... sí, necesitamos hablar.
Y África. He tenido que hablar de ella. Y no sabía que podría hablar tanto sobre ella conociéndola desde hace tan poco...
África y Patricia no tienen nada que ver... son como la noche y el día... o puede que ellas también sean extraterrestres de planetas diferentes.
¿Qué estará haciendo ahora? ¿Dónde estará? ¿Qué tal lo estará pasando? ¿Con quién estará?...
Se mira en el espejo retrovisor y detiene sus pensamientos. Toma una curva y se mira de nuevo. Llevan razón... no es normal que me haga todas esas preguntas y no sea pensando en mi novia.
*
- ¡Madre mía esto está lleno! - exclama Erica con los ojos como platos.
- Oye... sí que hay ambientillo en Londres - dice África mirando de un lado a otro.
- ¿Qué pensabas? ¿que nos acostabamos a las 7 de la tarde no? - dice John sonriendo mientras se acerca a ella para que le oiga ya que en aquel Fish&Chips hay un escándalo terrible.
- ¡A las 7 en la cama! ¿Es que aquí hay gente que hace eso? - pregunta Claudia asombrada.
- Sí, algunas personas a las 7 ya han cenado... eso seguro – contesta John con su típica sonrisa.
- Hazme caso Clau, que dependiendo para qué sea, no es tan malo estar a las 7 en la cama... - le susurra África casi al oído esperando la reacción de su amiga.
Esta no se hace esperar y le pega un codazo alejándola de ella un poco. No consigue contenerse y acaba riéndose como siempre.

Los seis consiguen sentarse en una mesa y pedir pescado con patatas para todos. Es lo típico en Inglaterra así que deducen que John las ha llevado allí más que para cobrarse la cena, para hacer de guía y que prueben aquel plato.
Charlan animadamente con John y sus dos amigos: Adam y Jamie. Son muy simpáticos y hablan muy bien el español, aunque a veces se atasquen. Les cuentan cosas acerca de Londres y sus habitantes y también hablan de sus vidas, de su edad, a qué se dedican y demás, todo con palabras entremezcladas tanto del inglés como del español. Se caen bastante bien y todo es muy ameno.
-¡Podríais ser nuestros guías este fin de semana!¡This weekend! - dice entusiasmada África que intenta hacerse entender.
- Entoces deberíamos hablar de dinero... Do you understand me? - bromea Adam.
- ¡Venga ya! Bastará con nuestra compañía... - ríe Erica.
- Sí, somos encantadoras... - África y Erica no pueden parar de reirse.
- En ese caso os haremos un precio especial... - Jamie también se ríe y bromea con ellos - ... ¿y vosotros qué opináis chicos? - dice refiriéndose a John y Claudia que hablan ensimismados el uno con el otro.
- ¿Qué? - pregunta Claudia con ese tono tan suyo. Todos sueltan una carcajada y siguen charlando mientras cenan.

Cuando ya han terminado deciden llevarlas a un local que está a dos manzanas del Fish&Chips.
El sitio resulta, como poco curioso: todas las salas están pintadas de blanco y el mobiliario es totalmente transparente e imita al hielo, incluso los camareros van vestidos de esquimales.
África y Erica entran hasta el fondo del local asombrándose de todo lo que ven mientras los chicos piden algo de beber para todos. Tras unas copas y algunos chupitos Erica y África no pueden aguantarse la risa floja y las ganas de hablar con todo el mundo.


Sus anfitriones las siguen entablando también conversación con los demás y divirtiéndose más que nunca.
- Sorry! ¿Me das un vasito de agua? Es que creo que no debería beber nada más... - le dice África a uno de los camareros-esquimales. Éste parece no entenderla y se acerca a otro que está también en la barra que acto seguido se acerca a ella.
- Dime, ¿qué te pongo? - dice sonriendo entre la capucha de pelo.
-¡Eres español! ¡You are SPANISH! - exclama África provocando la risa de su camarero.
- Sí, eso es... de Madrid ¿y tú? - dice sin parar de reirse.
- ¡También! ¡Qué casualidad! ¿de qué zona? - pregunta olvidándose de la risa floja.
- De Ciempozuelos... ¿lo conoces? - dice acercándose a la barra para que ella le oiga ya que en el local hay mucho ruido.
África empieza a reirse más y más y llama a Erica para que se acerque.
- ¿También estás ligando con los esquimales? Áfri... lo tuyo es una enfermedad...
- ¡Calla boba! ¿A que no sabes de dónde es este esquimal?
-¡Pues no! Where are you from? - dice dirigiéndose al camarero que las mira divertido.
- From Ciempozuelos, Lady!
Erica también se ríe y busca con la mirada a Claudia para contarle aquella casualidad a ella también. Mira por todas partes, en todas las esquinas, en todos los asientos transparentes iluminados por aquella luz púrpura... No está. Y John tampoco.
Adam y Jamie se acercan a ellas para conocer a su nuevo amigo y Erica les pregunta por ellos. Nada, no lo saben. ¿Dónde se habrán metido esos dos?
Los cuatro se sonríen pícaramente y sonríen al camarero subiendo y bajando las cejas. Él les mira confuso... ahora ya sí que no sabe de qué va el tema.
Les invita a otra copa, hacía meses que no veía españoles por allí y estas por lo menos eran graciosas. Ellas le piden una canción en español, pero una típica, para bailar y hacer un poco el tonto. El esquimal se hace un poco de rogar alegando que él no puede elegir la música pero acaba acercándose al ordenador y poniendo en youtube: Macarena – Los del Río.
Erica y África le obligan a salir de la barra y a bailar con ellas, sus compañeros les siguen y pronto muchos de los que están en el local también se animan, todos allí se saben la coreografía.
-¡Cieeeempo, Cieeeempo! – gritan África y Erica cuando la canción ha terminado aplaudiéndo al camarero. Los que están allí las siguen sin saber muy bien lo que están diciendo pero riéndose y aplaudiendo también.
*
Me encanta como me mira. Y como me escucha. Parece que todo lo que le cuento es lo más interesante del mundo, y hasta parezco inteligente. Se sonríe por dentro y sigue escuchándola. Ahí dentro había demasiado ruido y yo sólo quería hablar con ella y pasear un poco por las calles de Londres. Además, esos cuatro estarán bien, han hecho buenas migas.
Qué ojos más increíbles... pero, ¡qué tarde es! Debería acompañarla... empieza a hacer mucho frío. No veo la hora de que llegue mañana.

BuonanottE*

lunes, 10 de mayo de 2010

Esami

Empieza lo bueno:


Libros, apuntes, post-it, calculadoras, reglas, folios, cuentas, compases...



... cafés, tilas, coca-colas, noches sin dormir...



Exámenes. Una época detestable. Sí. Nos hacen odiar Mayo y Junio.



Por eso, mucho ÁNIMO a todos. Porque podemos. Y porque cuando esto acabe...


Las VACACIONES estarán aquí.



SUERTE para todos y un beso enorme.

BuonanottE*

martes, 4 de mayo de 2010

Lacerante

Pensamos que bastaría con querernos...


... pero nos equivocamos. ¿Por qué te soltaste de mi mano?

"Para el guerrero, no existe amor imposible.
Él no se deja intimidar por el silencio, por la indiferencia o por el rechazo. Sabe que, tras la máscara de hielo que usan las personas, existe un corazón de fuego.
Por eso el guerrero arriesga más que los otros. Busca incesantemente el amor de alguien, aún cuando esto signifique escuchar muchas veces la palabra "no", regresar a casa derrotado, sentirse rechazado en cuerpo y alma.
Un guerrero no se deja asustar cuando busca lo que necesita. Sin amor, él no es nada."
Paulo Coelho.

"Chiunque abbia amato porta una cicatrice". De Mussel.

BuonaserA*

sábado, 1 de mayo de 2010

Cioccolato

"- ¿De qué parte de Australia es Pantuffle?
- Es de una aldea cerca de Sidney...


- ¿Y qué come?
- Hojas, bichos y gusanos claro.
- ¿Chocolate no?


- Los canguros no comen chocolate...
- ¿Acaso lo ha probado?
- ¿Has probado el chocolate alguna vez?
No le interesa.



- Asi que no le interesa... Señor Pantuffle me sorprende, a alguien que ha visto tanto mundo, ¿no le interesan los nuevos sabores? ¡Qué vergüenza!
- Estoy preparando una trufa buenísima, ¿querría probarla?
- Perderías el tiempo...
- Oh... perdona.


- ¿Cómo sabes que no te gusta el chocolate si te niegas a probarlo?
- ¿Te gustan los gusanos?
- ¿Qué?
- ¿Cómo lo sabes si nunca has comido ninguno?
Tomó el gusano y se lo metió en la boca.
- Sutil... sabroso... repugnante.
Salió por la puerta de la Chocolaterie y se agachó en la arena. Abrió su mano y soltó al gusano en el suelo.
- Andando amiguito... eres libre."


Chocolat.

BuonpomeriggiO*

lunes, 26 de abril de 2010

Wonderwall

"Because maybe you're gonna be the one that saves me?, and after all you're my Wonderwall"


Wonderwall - Oasis

"Hoy va a ser ese día que te van a echar en cara. De momento, deberías pensar en como vas a encajarlo. No creo que nadie se sienta como me siento yo ahora contigo.
Irrumpiendo en la calle llegó esa palabra que habla del fuego que arde en tu corazón, estoy seguro de que has oído hablar de todo esto antes y que realmente nunca has tenido ninguna duda. No creo que nadie pueda sentir lo que yo siento por ti.
Y todas las carreteras que debemos recorrer son sinuosas y todas las luces que nos conducen allí nos están cegando. Hay algunas cosas que me gustaría decirte pero no sé cómo.
Porque quizás, ¿podrías ser la única persona que me salve? Y después de todo, tú eres mi maravilla.
Hoy va a ser ese día, pero nadie te lo va a echar en cara. De momento, deberías pensar en como vas a encajarlo. No creo que nadie se sienta como me siento yo ahora contigo.
Y todas las carreteras que me llevan hacia ti son sinuosas y todas las luces que iluminan el camino son cegadoras. Hay algunas cosas que me gustaría decirte pero no sé cómo.
He dicho que quizás, ¿podrías ser la única persona que me salve? Y después de todo, tú eres mi maravilla.
He dicho que quizás, ¿podrías ser la única persona que me salve? Y después de todo, tú eres mi maravilla.
Dije que quizás:
podrías ser la única persona que me salve,
podrías ser la única persona que me salve,
podrías ser la única persona que me salve."

Una de mis canciones favoritas.



La ragazza che aveva i brividi quando entrava in ascensore...

BuonaserA*

martes, 20 de abril de 2010

Dinner es la palabra mágica

Carcajadas y risotadas. ¡Una de calamares! ¡Otra cañita jefe!
Voces, que hablan y se ríen, unas más altas que otras. Ruido de platos y sillas. Olores que flotan en el aire. Y un ambiente de familia bajo esa luz entre amarilla y naranja.


- ¿Y qué hiciste? ¿Las llevaste? - pregunta Alejandro abriendo los ojos.
- ¡Pues claro tío! ¡Yo qué sabía dónde estaba Ciempozuelos! - ríe Roberto recordando aquel momento en el taxi.
- Te estafaron pero bien... - dice Álvaro cogiendo de nuevo su cerveza.
- Algo... - Roberto baja los ojos y también bebe un poco.
- ¡Álvaro eres un envidioso! - le grita Raúl señalándole.
- ¿Qué dices majara? ¿Tengo envidia de que a éste le timaran? - se defiende Álvaro.
- Tres tías le pagaron por llevarlo de fiesta a un sitio donde no había estado nunca y por pasar toda la noche con ellas... - argumenta Raúl.
- También me invitaron a algo... - añade Roberto tímidamente.
- ¡Y encima le invitaron! - exclama sorprendiéndose de la suerte de su amigo.
- Visto así... no pinta tan mal la cosa... - dice Álvaro replanteándose su punto de vista y sonriendo un poco.
- Además... me parece que a Robertito no le importó perder toda la noche con esas chicas... - sonríe Raúl subiendo y bajando las cejas pícaramente.
- No sé por qué dices eso... - contesta Roberto mirando hacia la barra, en parte buscando al camarero, en parte escapando de las miradas de sus amigos.
- Pues porque te conozco y no estarías contando la historieta del taxi si no fuera por algo... - Raúl no deja de mirarle, es el que más le conoce y cada gesto de su amigo cuenta.
En ese momento suena su teléfono. Salvado por la campana. Les hace una seña a sus amigos y sale fuera para escuchar mejor. Es Patricia. Que dónde está, que con quién está, que cuándo va a volver, que se lo está pasando muy bien, que le quiere, que un beso, que adios. Controladora, maniática y posiblemente celosa, pero por lo menos esta vez no le ha pedido que valla a buscarla en un rato.
Entra de nuevo en el bar y se acerca a sus amigos.
- ¿Quién era? ¿Patricia? - pregunta Alejandro.
- ¡Pues claro que era Patricia! ¿Quién iba a ser si no? ¿Verdad Rober? - esa noche Raúl esta sembrado, eso desde luego.
- Sí, era Patricia... - contesta Roberto desganado.
- Uyuyuyy... ¿y ese tonito? - Álvaro también está muy "intuitivo" esa noche.
- ¡¿Qué tonito ni qué tonito?! ¿Vamos a hablar de otro que no sea yo? - exclama Roberto, que empieza a agobiarse con tantas preguntas y suposiciones sobre su vida privada.
- ¡No! Llevamos semanas sin verte y queremos saber qué te pasa - dice Raúl decidido.
- Es Patricia que me ha tenido un poco agobiado y... - empieza Roberto.
- ¿Un poco? - pregunta Alejandro incrédulo - ¡Ya te ha llevado a conocer a sus padres!
- Bueno, un mucho, de acuerdo... está un poco pesada y...
- ¡Absorbente! - exclama Raúl.
- ¡Sí, eso es! - Roberto ha encontrado la palabra que buscaba en boca de su amigo. Como le conoce.
- ¿Y te has dado cuenta ahora? - pregunta Álvaro, que también quiere saber.
- Pues... no sé... sí, puede que sí...
- ¿Por algo en especial? - pregunta Alejandro.
- ¿O por alguien especial? - dice Raúl levantando una ceja con ese gesto tan suyo.
- ¡Venga ya Raúl! Sabes que no...
- No, no lo sé... Es más, ¿sabes lo que creo?
- Cualquiera sabe... - susurra Alejandro entre risas y sus amigos le acompañan.
- No Raúl, no sé lo que crees... - dice Roberto poniendo los ojos en blanco y con un tono de aburrimiento en la voz.
- ¿Quieres saber lo que creo?
- ¡No! - exclama riéndose.
- ¡Pues te lo voy a decir igual! - dice frunciendo el entrecejo.
- ¡Qué sorpresa! - exclama Álvaro riéndose también.
- Creo que te has dado cuenta de que Patricia es una petarda porque una de las chicas del taxi te ha hecho gracia... ¡y ya está! - cuando Raúl empieza a decir lo que piensa no hay quien le pare y todos lo saben. Le miran en silencio unos instantes.
- Patricia no es una petarda... - dice Roberto con un tono de voz bastante más bajo que el de su amigo.
- ¡Oooh! ¡Por Dios! - exclaman los demás al unísono.
- ¿Eso es lo único que tienes que decir? - pregunta Raúl con los ojos muy abiertos.
- ¡Pero si es una bicha! - Álvaro quiere dejar clara su opinión sobre Patricia.
Continuan argumentándole el odio hacia su novia y consiguen que Roberto les cuente su opinión sobre los padres de Patricia y que también tuvo que llevar a esas chicas al aeropuerto y que le mandó un mensaje a una de ellas. Casi con un sacacorchos consiguen el nombre de la chica y que les cuente un poco más de ella, de como es.
Bastan pocas palabras sobre la misteriosa chica para que sus amigos comprendan que ella es el "alguien especial" y que Raúl tenía razón.
Deciden no forzarle más, ya ha hablado mucho por esa noche y en él no es normal. Cambian de tema y hablan de ellos, del fútbol, quedan para otro día y se ríen, discuten, pelean un poco en broma como cuando eran pequeños. Les hacía falta una noche así.
*
Que majo es. Y con esos ojos. Que gracioso cuando ha tirado la puerta abajo y se ha caído al suelo. He ido corriendo a ver si se había hecho daño y le he tenido tan cerca que...
Un escalofrío le recorre el cuerpo.
Y luego el teléfono. Funcionaba a la primera pero he tenido que hacer como que no, ya ves tú, ¡la mejor actuación de mi vida! Se sonríe mientras acaba de pintarse los labios frente al espejo.
En esa cabaña hacía un frío de mil demonios y él me ha dado su sudadera... estaba calada pero bueno, el gesto es lo que cuenta. Nos hemos sentado un rato a esperar a que "funcionase" la línea otra vez y hemos hablado de todo. Es tan simpático. Creo que en el fondo sabía que el teléfono estaba perfectamente... A lo mejor él también quería quedarse allí un rato conmigo. Sonríe de nuevo a la chica frente al espejo.


- ¡Claudia o sales ya o nos vamos sin tí!
- ¡Que nos están esperando!
Están ya en el pasillo y le gritan a su amiga la tardona. No saben si John está abajo ya o no pero por meter prisa que no quede.
Claudia sale apresuradamente de la habitación cogiendo el bolso de encima de la cama al vuelo.
- ¡Ya está!
Sus amigas resoplan encaminándose ya al ascensor. Entran y se miran. Silencio.
- Oye Clau... que guapa te has puesto ¿no? - dice Erica con retintín.
- Pues no sé Erica... lo normal... no sabemos donde vamos - dice Claudia colocándose un poco más el pelo mirándose en el espejo del ascensor.
- A la ópera seguro que no... - dice África irónicamente levantando una ceja.
Las tres se ríen mientras el ascensor continua bajando lentamente. ¡Clin! Lobby. Ya están abajo. Salen del ascensor y le dan las buenas noches al amable recepcionista dejándole la llave de la habitación. Miran a través de la puerta giratoria y ven a John hablando con otros dos chicos en la calle.
- Clau... tú eres la jefa - dice Erica sonriendo.
- ¿Pero qué dices? ¡La jefa soy yo! ¿Qué jefa? ¡Soy un genio! - exclama África.
- Que modesta Áfri... - Claudia la mira con escepticismo y Erica la imita.
- ¿De quién ha sido la idea de la cena?
- Que sí, que ha sido tuya... - Erica acaba dándole la razón.
- ¡Claro que sí chicas! ¡Ese es el espíritu! - exclama riéndose - ¡Dinner! ¡Esa es la palabra mágica!
Las otras dos también se ríen. Dinner. Quién sabe qué planes les esperan esa noche.

BuonaserA*